En Acapulco la aventura empieza desde temprano: al despertar no hay nada como correr en la playa con el sol todavía tenue. Después de un desayuno rápido, se puede tomar un barco e ir a pescar pez vela. Luego a disfrutar los mejores deportes de mar como un poco de windsurfing, buceo, ski acuático y jet ski. También se puede hacer montañismo bajo el sol, y bungee por la tarde. Pero la aventura puede ponerse aún más extrema: imitar a los clavadistas de La Quebrada y lanzarse al vacío de una alberca con delfines, remar en los rápidos, y descubrir que cada viaje a Acapulco puede ser una aventura distinta.





